bomberos

En el Ecuador de mi EVS

 

Aún me acuerdo cuando estaba en Barcelona paseando con una de mis mejores amigas y hablando sobre nuestro futuro. Yo estaba totalmente perdida, había perdido mi empleo hacía un año y no veía ninguna salida a mi situación. Me sentía vacía. Sabía que tenía muchas cosas que aportar como profesional en el sector social, pero desgraciadamente mi país no me daba la oportunidad de hacerlo. Expresando todo esto a mi amiga fue cuando me recordó la idea del Voluntariado Europeo. No me lo pensé dos veces ¡Era exactamente lo que necesitaba! Poder seguir desarrollándome como profesional en otro país, aportando cosas útiles para la comunidad, conociendo una nueva cultura y conociéndome mejor a mí misma.  Así que me di un plazo de 6 meses para encontrar un voluntariado que me interesase. 

Al contrario que para otra gente para mí fue todo muy fácil. Me puse en contacto con mi organización de envío y ellos me dieron toda la información necesaria. Cada semana me mandaban por correo diferentes voluntariados europeos para los que podía enviar mi candidatura. Hasta que al fin vi el proyecto perfecto para mí.  Era en Croacia y consistía en promover los derechos humanos entre los estudiantes de diferentes Institutos de la Comunidad. Les envié mi candidatura, me hicieron la entrevista por Skype y sin pensar demasiado me plante en Petrinja.

 

 

 

Afortunadamente estoy compartiendo esta experiencia con 4 voluntarios más de diferentes países. Al principio fue difícil conseguir encajar con todos y vivir y trabajar en armonía. Somos todos de diferentes países, con diferentes culturas y diferentes costumbres y solo era capaz de ver las diferencias. Pero con el tiempo nos fuimos conociendo más, escuchándonos más y comunicándonos mejor y me di cuenta de que en realidad nos parecemos más de lo que pensamos. El mundo es muy diverso pero en definitiva todos buscamos el mismo objetivo, poder enriquecernos con nuestras experiencias y ser útiles para nosotros mismos y para los demás.

lucky y yo  2 - En el Ecuador de mi EVS

 

 

En todo este tiempo he vivido momentos de todo tipo: tristes, alegres, aburridos, intensos… pero se me ha pasado volando. Han pasado ya 7 meses desde que llegué aquí y he podido disfrutar de muchísimos buenos momentos. He trabajado con los estudiantes del instituto, con las ancianas de la residencia, con niños, he redactado proyectos europeos que nos han aprobado, he compartido mi verano con 20 personas más  de diferentes países y he viajado y conocido más Croacia.

 

 lucky y yo  - En el Ecuador de mi EVS

Y lo mejor de todo es que esto no termina aquí, aún me quedan 5 meses más en Petrinja. Cinco meses que pienso seguir aprovechando y utilizando para aportar cosas a la comunidad, para conocerme mejor a mi misma y para hacerme más fuerte.

Es una experiencia que recomiendo a todo el mundo. Te permite ser más abierta, romper prejuicios y estereotipos y en ocasiones poner tus emociones al límite cosa que te hace darte cuenta de que eres capaz de superarlo todo y hacerte más fuerte, valiente y con una mentalidad más abierta.